Siempre cuando se crea una nueva organización, aparecen tres personajes que no necesitan presentación o contrato de trabajo, simplemente llegan para quedarse y promueven la ocurrencia de accidentes laborales dentro de la organización.

Uno de ellos es Murphy, las razones porque las cosas salen mal o como ejemplo “en cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debería haber hecho antes” “si algo tiene que salir mal, saldrá mal” o lo más recurrente en  relación  a las actividades que realizan las empresas cuando celebran cierta cantidad de horas hombres sin accidentes incapacitantes luego de un determinado tiempo, ocurren los accidentes o eventos en esos lugares. Será por el relajo o porque Murphy está presente.


El otro personaje que aparece ligado es Alguien que en realidad todos sabemos que existe pero no lo conocemos, es por esto cuando ocurre un accidente las respuestas más típicas son “Alguien lo hizo” “Alguien lo movió” “Alguien lo dejo de hacer” y así sucesivamente.  Siempre culpamos a este personaje que en realidad es por una falta de responsabilidad de nuestros propios actos.


Y por último, el tercer involucrado en la ocurrencia de los accidentes es nuestro amigo llamado Lucas, ya se imaginan por que. No hay “Lucas” para implementar un buen sistema de detección de incendios, No hay "Lucas" para capacitar a los trabajadores, No hay “Lucas” para invertir en seguridad y al final seguimos realizando nuestra labor con estos personajes que pasan a ser parte del día a día.


Lo importante es aprender a conocerlos y atacarlos inmediatamente cuando se presenten, estar alertas en cada momento, ser proactivos y no reactivos…..administrar los recursos.